jueves, 14 de mayo de 2009

XXXIII Carrera Popular de Los Califas

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Rafael A. Durán y José Cobos, participaron el pasado domingo representando al C.D. La Rompepiernas en la XXIII edición de la Carrera Popular de Los Califas, organizada por el club del mismo nombre y que trascurre durante 10 kms (circuito homologado) por el barrio de Poniente de la capital cordobesa.


Rafael A. Durán realizó un tiempo de 49 minutos y 29 segundos, finalizando la prueba en el puesto 289, mientras que José Cobos necesitó 52 minutos y 38 segundos, siendo el número 346 en cruzar la meta.

Gran tiempo el de los dos, y sobre todo gran representación que tuvo nuestro club en una de las pruebas con más solera de la capital. ¡Enhorabuena!
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lunes, 11 de mayo de 2009

Cómo limpiar tus zapatillas de correr

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A todos nos ha surguido alguna vez esta duda, y todos tenemos más o menos claro que no deben meterse en la lavadora, pero entonces, como lavo las zappatillas de running. Aqui os dejamos unos consejos practicos que pueden ayudarte a esta tarea:

La mayoría de los corredores tienen una conexión especial con sus zapatillas. Las zapatillas están contigo en las buenas y en las malas carreras. Por eso hay que mostrar algo de aprecio cuidándolas de manera adecuada. Así también durarán más.

Cuando corres en el exterior las zapatillas atraviesan todo tipo de superficies con barro, charcos, hojas y polvo. Toda esta suciedad puede hacer que tus zapatillas parezcan gastadas antes de que realmente lo estén.

    Para ello tus zapatillas necesitan una limpieza de vez en cuando.

  1. Si es posible, retira la plantilla o aíslala y lávala por separado. Esto permitirá que la parte interior de la zapatilla mantenga su frescura. Los cordones también se pueden lavar o sustituir.
    Plantilla:
    La plantilla es un revestimiento interior empleado en muchas zapatillas. Puedes lavarlo y volverlo a introducir para mantener la frescura de tus zapatillas.
  2. La suciedad en la superficie, como el barro o el polvo, se puede limpiar con un cepillo de dientes o para las uñas viejo, un poco de agua caliente y jabón antigrasa abundante. Así se pueden mantener las zapatillas limpias, y es recomendable hacerlo de vez en cuando.
  3. Para secar las zapatillas, no las coloques junto a un dispositivo que emita calor, como por ejemplo un radiador. El calor directo altera la forma de la zapatilla. Abre la zapatilla y llena el interior con papel de cocina o de periódico. El papel absorberá la humedad del interior. Una zapatilla tarda unas doce horas en secarse.

Consejo: si corres con mucha frecuencia, quizás sea buena idea utilizar dos pares de zapatillas durante la temporada de invierno, para que puedas cambiar de par mientras el otro se seca.

jueves, 30 de abril de 2009

Para Nostalgicos, el Primer Circuito

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Ya que la semana ha estado marcada por el circuito de 5 kilometros por el que corremos actualmente, aprovecho y os traigo el mapa del anterior de 4km (hecho en google maps por faltar sitio al plano disponible) por si alguno se anima a describirlo tan bien como ha hecho Jose Antonio en el articulo anterior.


Yo desde aqui tan solo comentar, que a pesar de ser más corto que el actual, tambien era mucho más duro, todo el poligono hasta la calle Calvario cuesta arriba pasaba factura en las piernas...
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martes, 28 de abril de 2009

NUESTRO CIRCUITO II. CON TODOS LOS SENTIDOS

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También se puede ver nuestro circuito desde otro punto de vista, como un paseo por el pueblo, una horita de charla con la gente del grupo, saludando a los vecinos (el saludo siempre será un ¡eeeeh!, ¡aaaah!, ¡...ta luego!, ¡...amos allá!, o algo así) y, sobre todo, disfrutando de nuestros sentidos.
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Con el verde del parque al fondo y el azul del cielo que se va tornando ya en naranja, salimos de la explanada del colegio todos en grupo. Risas y cháchara por la calle Humilladero. La frase que más suena es “¡venga, que vamos flojos!”, o al contrario, “¡echa el freno, que vamos demasiado rápido!” También alguna amenaza, “¡hoy os voy a fundir los plomos!”, o alguna pregunta de los noveles, “¿y esto es todo lo rápido que vais?”

Llegamos a la Plaza del Santo, donde contrastan sus cuidados parterres con el abandono del parque, aquí hay muchas flores de todos los colores. Ya se van formando pequeños grupitos, según el ritmo de carrera y, sobre todo, porque el tráfico de la calle Real hace imposible ir a todos agrupados: el subir y bajar la acera y el esquivar los coches interrumpe la marcha y las conversaciones iniciadas en el parque.

Pronto estamos en la calle Santo y empiezan las pequeñas cuestas que, si vamos demasiado rápido, provocarán los primeros pitidos de los pulsómetros. Son casi las nueve y el olor a calamares y flamenquines que sale de la cocina del “Crespo” nos avisa de que la hora de la cena se va acercando. Seguimos por San Antonio, donde algún vecino debe tener naranjos en su patio, pues hay un fuerte olor a azahar (conforme vaya avanzando el verano este olor pasará a ser a jazmín y dama de noche). Y como lo bueno dura poco, para despedir esta calle tenemos la cuesta más dura del circuito, corta pero intensa, que continuará ya más suave en la calle Santa María.

Pero no es momento de quejas. Hay que ir marcando el paso con ritmo firme, la cabeza alta y aparentando que las pulsaciones están controladas, pues vamos a pasar por delante de las terrazas y hay que ofrecer a “nuestro público”, que está comiendo caracoles, una excelente imagen. Primero la terraza del “Plaza” y después las de la Plaza de la Iglesia. Entre ambas plazas habremos hecho el primer kilómetro y saludado a Maruja y Antonio en la puerta del Bar Castillo. También podremos saludar a Francisca, que si todavía tiene la puerta de su carnicería abierta nos regalará un apetitoso olor a morcillas frescas, chorizos y otras viandas.

Poco queda de cuesta arriba, la calle El Búho, en la que lo normal será esquivar algún que otro coche, nos lleva a los Torreones, y ahora empieza lo bueno: “Tó cuestabajo” por la calle Hoyancones hasta la calle La Fuente. Hay que controlar el ritmo para no desbocarse, pero se retoman las conversaciones que habíamos dejado en suspenso cuando empezaron las cuestas arriba. Estamos en el mejor tramo del circuito, pues es relativamente llano y, sobre todo, es la zona de las panaderías. Pasamos cerca de la de “Los Obrero”, por la puerta de “Rico Serna”, y en la calle Calvario, por la de “Juan Antonio”. El pan recién hecho realmente se mastica y el olor a canela, anís y ajonjolí de sus dulces invita a parar y no seguir corriendo.

Hemos llegado al segundo kilómetro, pero antes disfrutamos de un magnífico contraste de colores: el blanco y rojo de la estación de la estrecha y la ermita con el verde de los campos (que pronto será amarillo) y el azul intenso del cielo. También hemos ido afinando el oído, pues en el taller de “El Húngaro”, además de saludar a la gente que suele haber por allí, hemos podido escuchar algo de flamenquito o de la música suave que suena en su vieja radio.

Pasadas las calles Cadenas y Rey Ramiro, tras cruzar con cuidado la carretera, llegamos al Polígono, al que daremos vuelta y media. Como los días son largos y la zona está despejada, a lo lejos veremos los montes de Peña Ladrones, Espiel, Sierra Palacios y Villanueva del Rey. Los talleres están cerrando. Saludamos a sus clientes de última hora y a los trabajadores, que están cerrando para irse a casa tras la larga jornada (y ahora el ¡eeeeh!, ¡aaaah!, ¡...ta luego! o ¡...amos allá!, se pronuncia con verdadero énfasis). Los olores se mezclan y confunden según el día: lo mismo huele a la gasolina quemada de un descacharrado motor que no acaba de arrancar, que a pienso para el ganado, como a muebles nuevos o a cola y barniz.

Al cabo de la primera vuelta al Polígono hacemos el kilómetro tres, y tras la media que nos queda, llegamos a la fábrica de harinas. Vuelve a ser cuesta arriba, y lo seguirá siendo casi hasta el final del recorrido, pero serpenteando por las calles se hace la cuesta más suave: izquierda, derecha, derecha, izquierda, izquierda (kilómetro 4), recto, derecha, izquierda, recto, derecha (180 grados), recto, izquierda, izquierda y todo recto hasta el parque.

Y si antes nos “comimos” el pan, a lo largo de este serpenteo vamos a cenar, que son ya más de las nueve y es la hora. Los fuertes olores se suceden una casa tras otra: Pimientos fritos, escabeche, pescaíto, lomo en adobo, tortilla (de patatas o francesa), huevos fritos, chorizo y otras delicias populares, que con sólo pensarlo se hace la boca agua. Y puesto que “comiendo no se habla”, la cuesta arriba nos obliga a callar a casi todos, sólo de vez en cuando se hace algún comentario tratando de adivinar a qué huele y los ingredientes con los que se está cocinando.

Es también zona de continuos saludos. Las mujeres de estas calles (La Mina, Echegaray, Lermanda y Bailen) nos animan y hasta alguna, de edad avanzada, hace el ademán de echar a correr para unirse al grupo. En la calle Covadonga, que desde que tiene tantas farolas y amplios parterres lleva el cosmopolita nombre de “Avenida de la Universidad”, sus anchas aceras permiten a los vecinos sentarse a tomar el fresco con tranquilidad, y allí daremos las buenas noches a Fernanda, José y sus vecinos. Es posible que veamos también a alguno de los “Cobos”, padre o hijo, que nos volverán a prometer que “el mes que viene me uno al grupo”. Son estos los mejores kilómetros, pues las piernas ya están “calientes” y aceleran el ritmo, casi se diría que corren solas.

Tras pasar por las calles Parque e Hilario J. Solano, llegamos de nuevo a la Plaza del Santo y enfilamos al Parque, donde daremos una vueltecilla. Y ya están los cinco kilómetros. La noche va cayendo y no permite disfrutar de los colores del comienzo, pero los olores de los jardines se van acentuando.

Y ahora sí, es el momento del oído: los ensayos de la banda de tambores y cornetas amenizan nuestra llegada, pero lo más destacable serán los coches‑discoteca que habrá en la explanada del parque, que con su “chunda‑chunda” o su “Camela” a todo volumen, harán que nos acordemos de la madre (¿qué culpa tendrá la pobre?) de alguno de los muchachos que allí se concentran.

En un entrenamiento normal habrá tiempo para una segunda vuelta o, al menos, otra media, y las sensaciones volverán a repetirse, perdiendo algo de vista, pero resaltando el oído, el gusto y el olfato.

¿Y dónde queda el tacto en todo esto? Pues tacto, mucho tacto, es lo que hay que tener en más de una ocasión para no liarse a tortas con alguno de los conductores suicida que han estado a punto de arrollarnos....

Fdo.-Jose A. Torquemada.
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jueves, 23 de abril de 2009

Hoy os presentamos... Nuestro Circuito

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Hace ya unos meses que lo medimos y utilizamos en nuestros entrenamientos, pero hasta ahora no habia tenido ocasión de mostrar "sobre el papel" como es exactamente .

Los corredores del club nos lo conocemos ya al dedillo, no en vano son ya varias las vueltas que le hemos dado.

Para quien no lo haya corrido, decir que se trata de un circuito muy llano, hay una diferencia de altura apreciable desde su punto mas alto, en los torreones, hasta el más bajo, la esquina del poligono con la calle Córdoba, pero se ha conseguido hacer muy ligera la subida aprovechando bien numerosas calles del pueblo.

La parte complicada (por así llamarla) se encuentra antes del primer kilometro, en la subida que une la calle San Antonio a la Santa María, por contar esta con el repecho de mayor inclinación. Durante el resto del trayecto, todo es llano con subidas y bajadas muy ligeras.

Quien concozca bien el pueblo podrá comprobar esto que os cuento nada más observar el mapa del circuito:

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jueves, 16 de abril de 2009

Cambio de hora para los entrenamientos.

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Entre los asistentes ayer al primer "intento" de entrenamiento de la segunda temporada, se acordó retrasar en 30 minutos la hora de inicio de los entrenos, pasando a ser esta las 20:30 horas.

Como siempre, y esto no varia, en la explanada del parque. No falteis.
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miércoles, 15 de abril de 2009

Jornada de Senderismo

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Desde la directiva del club se ha pensado en la Ruta de Senderismo "Valle del Lobo" que trascurre desde Obejo hasta Villaharta con una longitud de 12,5 km y que organiza la Mancomunidad de Municipios Valle del Guadiato como actividad del club, y poder realizar el dia de convivencia que hubo que suspender a principios del mes pasado.

Dicha actividad se llevará a cabo el Domingo 19 de Abril y tiene un coste de 1€ para socios y 3€ para acompañantes. Cuenta con desplazamiento de ida y vuelta en autobus, merienda a la llegada a Villaharta y obsequio para todos los participantes.

Os dejo la información que ha difundido mancomunidad acerca de esta actividad:


Aqui teneis la carta que se envió desde la Junta Directiva acerca de esta actividad: Senderismo Obejo - Villaharta

Teneis de plazo hasta el viernes para apuntaros, como siempre, en Calza2.
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